Elogio fúnebre para un padre que murió de una larga enfermedad

Mi querida familia, mis queridos amigos,

Papá ciertamente se conmovería al verlos a todos aquí, tan numerosos, para rendirle un último homenaje, y yo soy yo mismo. En nombre de toda la familia, me gustaría expresarle nuestro más sincero agradecimiento.

Mi padre se fue después de años de combatir la enfermedad. Siempre ha mostrado coraje, frente a las diferentes etapas de su tratamiento, frente a las decepciones y crisis. Creo que se mantuvo digno y fuerte, a pesar de los muchos sufrimientos, para preservar a su familia. Aunque quería superar la enfermedad más que nada, Creo que finalmente se estaba preparando para su partida, y aprovechó cada momento, cada oportunidad de enviarnos una ceja de felicidad en esta difícil vida diaria, para hacernos olvidar que el día vivido fue quizás el último. Todo lo que pudo hacer en su vida como en sus últimos momentos, lo hizo por nosotros, y solo podemos estar eternamente agradecidos con él.

Papá era un hombre justo, amaba a su familia más que a nada y amaba a su vecino. Siempre tuvo una palabra para restaurar la moral en momentos de desesperación, siempre tuvo una sonrisa, una mirada benevolente, a pesar de su fatiga extrema en los últimos meses. Mi padre era un hombre bueno y afectuoso, dedicado a los demás. Estoy muy orgulloso del hombre que era.

El mayor regalo que me ha dado es haber soportado esta enfermedad el tiempo suficiente para tener tiempo de conocer a mi hijo, tomarlo en sus brazos y haberle dado tanto amor. Aunque no pudo disfrutarlo por mucho tiempo, recordaré todos estos momentos únicos, tan intensos y tan mágicos.

Gracias papá por estar siempre aquí. No tengo palabras lo suficientemente fuertes como para expresar el inmenso vacío que nos da su partida. Solo quedan recuerdos y los preservaremos en nuestros corazones para siempre.

Mis últimas palabras irán a mi madre, quien dio todo hasta el final para que su esposo pudiera irse en paz. Ella luchó junto a él y siempre lo apoyó. Gracias mamá por tu coraje y tu amor. Siempre estaremos allí para usted y haremos todo lo que esté a nuestro alcance, para que no le falte nada, como siempre lo ha hecho papá.

Mi querido papá, ahora descansa en paz.