Discurso de jubilación para un empleado

Señora Directora, queridos colegas, queridos amigos,

Mañana pasaré la última página de mi vida profesional.

Antes de que él llegara, estaba esperando este día, no con impaciencia, sino con cierta emoción, porque se bosquejan otros proyectos, los sueños se vuelven concretos. Y luego, finalmente, este día está allí, y me doy cuenta de que no es tan simple cerrar este capítulo. Una carrera profesional ocupa un lugar importante en la vida de un individuo, en parte rima con su vida diaria. Y, sobre todo, cuando todos estos años de trabajo se llevan a cabo en un entorno como el nuestro, o cada empleado es considerado tanto por sus cualidades como por sus habilidades profesionales.

Me uní a esta empresa hace veinte años, como secretario del servicio financiero y luego asistente de gestión. Traté de cumplir mis misiones lo mejor que pude, con pasión y motivación. Aprendí de cada uno de ustedes todos los días, lo que me permitió evolucionar, ganar confianza y responsabilidades. Gracias a todos ustedes, mi trabajo ha sido una verdadera fuente de cumplimiento personal.

Señora, Directora, gracias por confiar en mí, y espero haber estado a la altura de sus expectativas. Gracias por su requisito que me ha permitido desarrollar mis habilidades y conocimientos. Ha sido un verdadero placer trabajar con usted y a su servicio. Estimados colegas, gracias desde el fondo de mi corazón por su colaboración diaria, su consideración y su afecto. Recordaré muchos recuerdos de cada uno de ustedes y las anécdotas que siempre me harán sonreír. Cómo olvidar el buen humor permanente de nuestra extraordinaria operadora de centralita, Anne ? Cómo olvidar los hermosos desayunos sorpresa de Sylvie ? O cómo no recordar la ira de Michel, que nos hizo reír tanto, durante las reuniones de servicio ?

Por supuesto, no te olvidaré, no podemos olvidar a los amigos con quienes pasamos tanto tiempo y compartimos tantas cosas. Además, tampoco te dejaré sin noticias. Tengo la intención de enviarle postales de todo el mundo y venir a visitarlo después de cada uno de mis viajes, mi piel mucho más bronceada que ahora, se lo aseguro !

A la espera del primer viaje, podré dedicar mucho más tiempo a mi familia y a mi esposo, que esperaba con impaciencia mi jubilación.

Les digo adiós, queridos amigos, y gracias de nuevo por todo.